martes, 6 de septiembre de 2011

Linkedin, en lugar del CV


Recientemente Linkedin ha lanzado una utilidad muy potente y a la vez fácil de usar, de esas que tienen todas las papeletas no sólo para ser un éxito sino para provocar cambios importantes. Se trata de un botón llamado "Apply with Linkedin" (en el español más puro se traduciría por "Postúlate con Linkedin") que se coloca en las ofertas de empleo, de forma que el candidato pulsa el botón y la empresa recibe el enlace al perfil del candidato en esta red social sin necesidad de recibir su CV por ningún otro medio. Facilísimo.


Este botón es la evolución de otra herramienta muy útil que Linkedin sacó hace algún tiempo, un generador automático del CV a partir de los datos del candidato en esta red social. Este programa incluso permite escoger el formato del CV entre una galería de plantillas estándar para presentarlo de acuerdo a nuestros propios gustos.

En ambos casos, podemos comprobar cómo poco a poco el CV tradicional va desapareciendo, y muy rápidamente para trabajos relacionados con el conocimiento: si hasta ahora era normal que los responsables de selección de personal visitaran los perfiles de los candidatos en redes sociales, a partir de ahora será LO normal. Si se cuida como es debido, un perfil en Linkedin es mucho más rico, en primer lugar porque es dinámico (se actualiza de forma continua) y en segundo lugar porque permite enlazar a cualquier contenido adicional publicado por el candidato: artículos, presentaciones, opiniones, participaciones en grupos y debates...

Personalmente creo que el botón es un gran avance para ambas partes. Para las empresas facilita enormemente los procesos de selección al incorporar de lleno la primera bolsa de talento del mundo, que por cierto en España ya tiene más de un millón de usuarios. Además proporciona algunas herramientas útiles, como el adelanto por mail de un resumen con los datos de cada candidato o el enlace con herramientas de seguimiento (ATS). En román paladino, te permite seleccionar mejores candidatos a un coste mucho menor. No es casualidad que, según la última encuesta sobre reclutamiento en redes sociales de Jobvite, del 63% de empresas que reconocían haber contratado con éxito a algún candidato vía redes sociales el 95% lo habían hecho a través de Linkedin. Por otro lado a los candidatos les permite postular a una vacante sólo pulsando un click, ahorrándoles el tiempo - y los nervios - de preparación y envío de CVs tradicionales. A cambio, eso sí, impide exhibir diferentes CVs a la medida de cada empresa.

En definitiva, la antigua técnica de preparación del CV evoluciona hacia la gestión profesional de la presencia online, imprescindible para superar la inevitable y creciente transparencia de la red. En el desarrollo de la Competencia 2.0 llamada Gestión de la Transparencia decimos que la imagen que se ofrece en una red social depende de tres factores principales (PCA): el Perfil, los Contactos y la Actividad.

El perfil en Linkedin es como el stand en una feria de IFEMA: tiene que ser tan bonito como nos podamos permitir. Por supuesto debe mostrar la información que aparecería en cualquier CV (fotografía, datos de contacto, formación, experiencia, responsabilidad, conocimientos, honores y premios, recomendaciones), así como cualquier contenido adicional que podamos intuir que impactará positivamente al visitante: presentaciones, asistencia a determinados eventos, etc. Pero lo que de verdad adorna el stand son los contactos que tenemos y la actividad que mantenemos con ellos. Aquello de "dime con quién vas y te diré quién eres" sigue funcionando en su versión 2.0, y cuanto más interesantes, relevantes e influyentes sean las personas que tenemos en el stand más alta es la probabilidad de que otras personas interesantes, relevantes e influyentes también se interesen por visitarlo. Por supuesto, esto es especialmente importante si además el candidato se mueve en ámbitos ejecutivos o comerciales. En cuanto a la actividad, los candidatos deben tener en cuenta que su rastro digital puede alterar la decisión de contratarles. Cualquier opinión en foros o debates, o la pertenencia a determinados grupos, son datos que el empleador tiene a tan sólo un click de distancia. No queda más remedio que cuidar este aspecto al máximo, tanto más cuanto más dependamos de terceros para obtener el empleo que deseamos.

Así que el cambio es mucho más profundo que un mero avance tecnológico, como casi todo lo que se cuece en redes sociales. Supongo que aún no hay ninguna empresa que se haya atrevido a usar este botón como única forma de seleccionar candidatos. En NewMahwah nos planteamos muy seriamente ser los pioneros, ya que estamos en pleno crecimiento y apostamos fuertemente por Linkedin.