martes, 30 de marzo de 2010

El seguidor impaciente

De entre los muchos perfiles de usuarios de Twitter hay uno que me rechina especialmente, y es el del "seguidor impaciente": te empieza a seguir y, como no correspondas en un par de horas... ¡zas!, desaparece de nuevo. Visto y no visto. Gudbái.

Por lo general se trata de empresas, aunque también hay individuos - habitualmente profesionales del marketing online de aquellos que prometen en su bio que van a agregar varios ceros a la derecha de tu cifra de ingresos. Si me rechina es porque creo que, aunque cada uno puede hacer con su Twitter lo que mejor le plazca, están cargándose la esencia de la conversación 2.0. Y lo digo en los dos sentidos posibles:

  • No empiezan a seguirte porque les interese lo más mínimo lo que les puedas contar tú: ellos van a contar su rollo, y si te empiezan a seguir es sencillamente porque saben que hay mucha gente en la red que por educación o por costumbre hará followback. Por tanto, dándose a presentar a un número grande de usuarios, hacen que la estadística juegue a su favor.
  • No esperan a ver si les sigues porque tampoco esperan resultar de utilidad: sólo buscan el prestigio que da que te les "enganches", para hacer ver que tienen un número alto de seguidores con lo cual a los ojos del novato parecen gente importante. Pero en realidad no tienen nada interesante que contar, sólo les interesa vender sus productos o servicios en transacciones rápidas, no mediante relaciones de confianza.
En resumen: esta es una forma más de SPAM. Me imagino al "espabilao" de turno haciendo la pertinente recomendación al ingenuo cliente que se inicia en esto de la Web 2.0: "Tú sigue a mucha, mucha gente, que así ellos te empezarán a seguir; y si no te siguen no hagas caso, que en esto del social media hay mucho estirao que va de gurú y no sigue a nadie, pero con dejar de seguirle tú lo has resuelto."

Pues no, no has resuelto nada. Porque al final llenarás tu timeline de gente con muy poco que aportar y tú estás colaborando a llenar de porquería la red.

Si de verdad quieres tener seguidores, y de verdad quieres que te sean fieles a lo largo del tiempo, y de verdad quieres que te tengan en cuenta a la hora de adquirir un producto o servicio... lo que tienes que hacer es dejar de ser un seguidor impaciente para empezar a ser un generador de contenido permanente. Eso sí que garantiza resultados. A los primeros, un BYE BYE 2.0 del bueno.

Nota: Twitter por defecto informa por e-mail de los nuevos followers pero no de los unfollows. En mi caso utilizo Qwitter para conocer por e-mail quién me ha dejado de seguir, porque además te indica el último tweet emitido antes de que ocurriera el unfollow (por si tuviera algo que ver) ofreciéndote en cierta forma una oportunidad para mejorar.