sábado, 5 de septiembre de 2009

Jóvenes ¿responsables? en la Red


Gracias a David Robles, de Google, leo en el blog oficial de la compañía que durante la Conferencia Anual sobre Crímenes contra Menores celebrada el pasado mes de agosto en EEUU se exhibió un estudio que destacaba un incremento del 6% en el número de expedientes relativos a menores que, a petición de alguno de sus contactos en redes sociales, había enviado por la red fotografías o vídeos comprometedores (incluyendo desnudos), o habían sufrido acoso.

Siempre me quejo de que los medios informativos tradicionales sólo se hacen eco de noticias relacionadas con Internet cuando éstas son negativas. Pero no es menos cierto que los menores corren más riesgo de encontrarse en este tipo de situaciones, por varias razones:

- Los jóvenes entran en las redes sociales "a pecho descubierto", sin más información previa que la que les dan sus amigos cercanos. Normalmente esta información es buena desde el punto de vista técnico, pero no es evidente que contemple de forma satisfactoria un cierto análisis de riesgos y beneficios.

- Es relativamente fácil 'hablar con desconocidos' en Internet.

- Los padres no tienen forma de evitarlo. Muchos padres creen que siguen a sus hijos en Internet, cuando éstos en muchos casos tienen más de un perfil y usan nicks impensables (precisamente para evitar ser vigilados por sus padres). Por otro lado, muchos padres evitan que sus hijos se conecten a Internet en casa, pero no pueden evitar que durante cualquier salida a casa de amigos puedan crear una cuenta.

- Además muchos padres temen (y con razón) que si coartan el acceso de sus hijos a Internet les están "dejando atrás" en el uso de tecnologías cada vez más relevantes, lo que les produce una carga de culpabilidad nada agradable.

Sólo hay tres posibles soluciones para este problema: prevención, prevención y prevención.

Cuando los jóvenes empiezan a ir solos a la playa o a la discoteca los padres siempre tienen en la recámara algún buen consejo (o no tan bueno, evidentemente, pero cada uno con su propia personalidad y forma de educar); y así debería ser también a la hora de dejar que sus hijos se conecten a Internet. Pero, por lo general, los padres con hijos cursando ESO o Bachillerato pertenecen a una generación sin experiencia alguna en Internet, y menos aún en este tipo de aplicaciones participativas como redes sociales, blogs, archivos de fotos y vídeos o chats (Web 2.0, en definitiva).

Como reza la entrada del blog de Google, es imprescindible formar a padres y educadores para que, al menos, tengan la información básica para aconsejar a los jóvenes. Quizá esté equivocado, pero me parece, como mínimo, tan importante como poner portátiles a alumnos de primaria.

Official Google Blog: Helping create responsible digital citizens