martes, 21 de abril de 2009

Por qué Competencias 2.0

(Publicado originalmente en Comunidad Hosteltur)

Distinguía recientemente Andrés Pérez (en un tweet) entre la filosofía americana a la hora de innovar ("Comete tus errores") y la española, poniendo el acento ("Cómete tus errores"). El juego de palabras me pareció genial...

Web 2.0 es demasiado nuevo como para no cometer errores. Sin embargo, ¿estamos preparados para aceptarlo? Y la empresa que nos paga el sueldo, ¿lo está también?

Si Turismo 2.0 es dar de alta un grupillo en Facebook con la esperanza de atraer más reservas, entonces mejor no hacer nada (si es que te lo permiten), porque existe un riesgo real de perder tiempo para obtener resultados cuando menos inciertos. Cada vez que se asocia Turismo 2.0 a un concepto tan estrecho siento escalofríos. 

Sin embargo, hay personas y empresas que están sabiendo utilizar la fuerza de 2.0 - la participación de los usuarios - para escuchar, y a partir de ahí, ampliar su oferta de servicios, adaptarse a las necesidades y motivaciones de los clientes, y elevar su nivel de satisfacción. Ése no sólo es un camino más efectivo, sino que además sale barato y es divertido.

¿Qué diferencia a los unos de los otros? Como en todos los asuntos que tienen que ver con este tipo de decisiones, son una serie de Competencias que o bien se tienen o bien es bueno adquirir. Para los que no estéis familiarizados con la Gestión por Competencias, es una técnica que nació allá por los sesenta (como tantas otras cosas, como la misma Internet) en el seno de el Ejército de EEUU, con el objetivo de seleccionar y promocionar personal (a todos los niveles) no en función del CV o de méritos pasados, sino en función de habilidades y motivaciones actuales y futuras, con el fin de garantizar un mejor desempeño de las tareas a realizar. La frase típica "Puedes enseñar a un pavo a subir a un árbol; pero mejor ficha a una ardilla" refleja muy bien este concepto.

La buena noticia es que las Competencias se basan en comportamiento, y por lo tanto se pueden adquirir y se pueden entrenar, con la formación y/o el coaching adecuados. Sí, se puede enseñar a un pavo a subirse al árbol.

En un futuro post comentaré sobre las Competencias Corporativas, es decir, las políticas de empresa implantadas, formalmente o no, y que finalmente son decisivas para alimentar (o cercenar) las competencias personales.