martes, 12 de mayo de 2009

Once duras reglas

Microsoft Corporation - 1978Image by Brajeshwar via Flickr

Como respuesta a mi entrada "Los dos retos de RRHH ante Web 2.0" me ha llegado este e-mail con once reglas atribuidas a Bill Gates en una conferencia en la Universidad de Yale, ante una audiencia formada por estudiantes y padres de familia.

(Corrección: parece que  este discurso de Bill Gates se trata de una leyenda urbana, y que estas once reglas fueron redactadas originalmente por Charles Sykes, conocido por su libro "Dumbing down our Kids", como se puede ver aquí - gracias, Jeroen).

Cualquiera que me conozca sabe que no soy precisamente "pro-Microsoft", pero es evidente que Gates tiene genio y talento como para pararse a escucharle. Desde luego este mensaje es demoledor; propongo que se exhiba en todas las aulas de todas las escuelas y universidades del mundo... Ahí va:

Regla Uno. La vida no es justa. Acostúmbrate a ello.

Regla Dos. Al mundo no le importa tu autoestima.  El mundo solo espera que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla Tres. No ganarás 5.000 dólares mensuales justo después de haber salido de la universidad, y no serás vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.

Regla Cuatro. Si piensas que tu profesor es duro, espera a tener un jefe.  Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla Cinco. Dedicarse a voltear hamburguesas no te hace perder dignidad. Tus abuelos lo llamarían “Oportunidad”.

Regla Seis. Si metes la pata no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Regla Siete (para mí, la mejor). Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos. Empezaron a serlo al pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y cuidarte. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.

Regla Ocho. En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En las escuelas te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles, incluso regalándote algún año “extra”.  En la vida real cada oportunidad te pasa factura.

Regla Nueve. La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos, y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo.  Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre, que será muy poco.

Regla Diez. La televisión, el cine y los videojuegos no son la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Regla Once. Sé amable con los “Empollones”. Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

Creo que estas reglas pueden ayudar a abrir los ojos de la Generación Y, que es cierto que anda un poco por las nubes (con honrosísimas excepciones, evidentemente). Son una buena guía para hacerles entender en qué consiste el trabajo (que si lo pagan, por algo será...)

Por cierto, por si no habían visto antes la foto, es el equipo de Microsoft en los inicios. Localicen a Gates...

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